A la ligera

los versos

son besos

que cabalgan

entre chispas

sobre las vías

de un tren

humeante,

flexible

y casi volátil

en un otoñal día

de negros cuervos

y bicoloridas abejas

que polen persiguen,

miel de tus labios

saboreada

en relamidos espejos

donde se reverberan

las aguas de un sueño

travieso como la marea

que sube y baja

y baja y sube

al ritmo de tu respiración.