Coágulo,

sangre seca

con sabor a óxido,

reflejos de luz

crucificada

en torbellino de la piel

pelada del aire

respirado dulce

como fruta prohibida

que amarga al erizar

ese vello electrizado.

Coágulo,

una virginidad

en una sábana santa

plasmada, ¡milagro!