Un juego es para mí, rodea la idea el instante del tiempo escabullido de la memoria. Inseguro soy, tras un recuerdo mi ser hallarás puede que perdido en sombras, sensación esa desubicada como estas palabras que de mi transpiración son fruto. Mejor pude hacer las cosas, mi sentir transmutando el sentido constantemente. Las cosas, a veces, al revés salen, asincrónica nuestra existencia.
Pienso ahora que la piel tuya como una película era, que congelada mantiene el recuerdo de mis caricias hasta velarse. Vagan descongeladas gotas por poros entre caminos y vellos, que sol en rayos recalentando van. Perseguiste, ¡ay!, mi delirio. En desesperación caer me ves. Perdón pido por mi humano ser.
Charcos en los que chapotear, yacente herido orgullo busca un quejido rezumar. Oídos tapas tras el lamento de un maltratado animal. «Jack la carretera toma» escuchar puedo. De expresar tan difícil que confunden mis palabras. Pasa esto cuando tropezar ves un errante corazón. Escapa el tren con el acecho de la soledad… «libre déjame».
Virar contemplas irremediablemente el camino en una antinatural del destino treta. Rotos fragmentos desplazados en una mente, de vida pedazos que esparcidos son. Ira sin, pesar sólo, asimila. Absoluto hipérbaton ahora se ha convertido este dolor, clavado sientes hondo que remover hasta todas tus vísceras puede.