Un golpe de nuez

en dos partida

al soplar la vela

de humo queda

hacia el cielo

orbitando el techo

de origen al nicho

que por respirar

ahoga el brillo

de ojos cansados

ardientes de vida.

Un paseo queda

por el parque

tachonado en bucle

de estrellas

de luz extinta

que colina abajo

caen con cada

deseo lanzado

al viento cacheado.

Miembros inquietos

nadan en el aire

de pecho dolorido

asfixia de sentidos

y amnesia de orgullo

que corazón dispara

zumbidos eléctricos

de suministro roto

entretejida familia

al otro lado

del umbral persiste.

Callada despedida

de la que cáscara

permanece origami

de arrugadas sábanas

y pétrea ternura

de lo que anduvo

un día primaveral

a lo otoñal caduco

cuentagotas de fechas

que se clavan

en mirada perdida.