Te caes de la cama

un nuevo sueño

que maquillar

con monos y

dragones muertos

de frío encima

de una encina

con camiseta

de equipo rival.

Con los pantalones

en la cabeza se nutre

la nutria que muerde

los callos de los pies

de las princesas

de rebajas con tacón

de espuela sangrada.

Tetracampeón o no

acepta el reto o no

o no, nada, no, sí,

que sabemos, ellos

también, qué

cariacontecido,

extinguido estás.

¡Mírate! ¿Te sientan bien?

Botas encintas, tras

tralalá, cubre la penca

que es hora de chumbo

para Dumbo al crack

adicto, hace un calvo.

Hazte un favor, aletea

como la nariz del gerundio

que aspira a ser transitivo

sin usar goma de borrar

Milán, gris cerebro

de acerbo manco

cojea en la jungla

amarrado a un pato.

Acecha tras la cortina

de peniques anidados

esperando un calcetín

de encaje alado

que venga a rescatar

del cruel mundo-top

en el que abyecta

la paloma se caga.

Papas de tortilla

para ruedo de pencas

desfibrilado por el saludo

de un cortejo fúnebre

de VIPs y otras necedades

necesitadas de cobre

de ferretería anclada

a una esquina enjaulada.

Vinagre, vinegar, en lata

a la venta en tu tía

cada día oh la la

que con las bebidas

no se juega jamás

de los jamases

sin mirar la etiqueta

antes de hablar.